Skip to content

Buenas prácticas



A continuación se reseñan algunas buenas prácticas de transparencia, participación y accountability (TPA) en las entidades de fiscalización superior (EFS)

  1. Transparencia

  Es preciso que las EFS desarrollen sus actividades a la luz pública, dotando de la mayor transparencia posible a los procedimientos que llevan adelante. Ello supone la existencia de un marco normativo, procedimientos y/o mecanismos que garanticen a la ciudadanía amplio acceso a información fidedigna, clara, pertinente y oportuna sobre la situación, competencias, estrategias, actividades, gestión financiera, actuaciones y rendimiento de la entidad fiscalizadora. Asimismo, incluye la obligación de informar sobre los resultados y conclusiones de las auditorías, y hacer accesible al público la información relativa ala EFS.

 En función de este objetivo, las Entidades de Fiscalización Superior deberían adoptar prácticas como las siguientes:

• Garantizar un amplio acceso a la información pública en poder de la entidad fiscalizadora, lo que implica a su vez la actualización periódica de dicha información y la posibilidad de que todo ciudadano pueda solicitarla o bien encontrarla disponible a través de canales abiertos por la EFS. En este sentido es importante la existencia de un marco normativo que garantice el acceso a la información, y una autoridad de aplicación encargada de velar por su cumplimiento.

• Publicar información institucional relativa al sistema de control, así como la normativa pertinente.

• Publicar y difundir  las principales decisiones adoptadas por las autoridades dela EFS.

• Difundir a través de distintos medios de comunicación los informes producidos porla EFS con sus respectivas recomendaciones y las medidas de seguimiento adoptadas, con el objeto de garantizar su recepción por todos los actores potencialmente interesados. En el caso de EFS constituidas a modo de Tribunal, hacer públicas las sanciones impuestas sobre los responsables. En ambos casos, es importante que el vocabulario técnico no impida la comprensión por parte de un público no especializado, y que la publicación de los informes sea inmediatamente posterior al momento de la aprobación.

• Dar a publicidad la planificación del organismo (ej. plan anual de auditoría) y los parámetros de selección de organismos o programas a ser fiscalizados.

• En las EFS con dirección colegiada, hacer públicas las reuniones de los responsables dela EFS. Estosupone publicar la fecha y orden del día de los encuentros con debida antelación, así como implementar mecanismos que garanticen el amplio acceso a los temas tratados en tales ocasiones (ej. publicación de las versiones taquigráficas, audios o grabaciones de video de las reuniones).

• Incorporación de mecanismos que garanticen la transparencia en los procesos licitatorios y contrataciones que lleve adelante la entidad.

• Publicidad de la nómina de personal dela EFS.

• Dar a publicidad la información relativa a antecedentes académicos y profesionales de los miembros de la entidad fiscalizadora y sus relaciones con los distintos órganos de gobierno y funcionarios.

•Existencia de normativa que obligue al personal de alta jerarquía enla EFS(contralores/auditores/ministros, secretarios, subsecretarios, directores, subdirectores, gerentes) a presentar anualmente una declaración jurada/pública de sus bienes así como de sus relaciones profesionales previas, y que tales declaraciones fuesen accesibles públicamente a la ciudadanía.

 2. Participación ciudadana

La participación de la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil en el proceso de control externo es una herramienta que contribuye al fortalecimiento del sistema. El acceso a la información y la publicidad son condiciones necesarias para la participación ciudadana, pero no son suficientes por sí solas para garantizar un control efectivo. La sociedad civil y la ciudadanía tienden a ser minuciosas en su monitoreo y su seguimiento, pues son las principales interesadas en controlar lo que el gobierno hace con los fondos públicos, y por lo tanto es fundamental aprovechar su potencial.

 En efecto, la participación ciudadana supone la existencia de mecanismos e instancias de cooperación y de articulación que facilitan el ejercicio de un control activo por parte de los ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil, lo que contribuye a elevar los niveles de confianza, legitimidad y credibilidad en las instituciones fiscalizadoras.

 Por tanto, para reforzar el sistema de control existente sería recomendable incorporar prácticas tales como:

• La participación ciudadana en los procesos de selección de los miembros de la EFS (funcionarios/auditores/contralores/ministros) de modo que se prevea la posibilidad de realizar observaciones y/o impugnaciones respecto de los candidatos propuestos.

• Capacitar a la ciudadanía y difundir información relacionada a mecanismos de participación y control ciudadano.

• Generar un espacio para la participación ciudadana en la selección de organismos o programas a ser auditados (elaboración de los planes de auditoria)

•Establecer canales de presentación de denuncias ciudadanas sobre irregularidades en el funcionamiento de organismos estatales o programas de gobierno antela EFS a través de procesos simples e informales (ej. líneas telefónicas, casillas de correo electrónico o postal, procedimientos online, oficinas de atención a denuncias bajo la órbita dela EFS). De modo complementario, la participación ciudadana bajo esta modalidad supone inaugurar mecanismos que permitan a la sociedad civil monitorear el curso de acción emprendido por la entidad fiscalizadora luego de presentada una denuncia.

• Realizar auditorías articuladas y veedurías ciudadanas, a través de las cuales se involucre activamente a grupos de ciudadanos en los procesos de auditoría.

• Incorporar a la ciudadanía en el monitoreo del cumplimiento de las recomendaciones de las auditorías.

3. Rendición de Cuentas

 Las EFS deben rendir cuentas de su actuación ante la ciudadanía. Ello implica, en particular, que adopten medidas tendientes a garantizar la transparencia en todos los aspectos que hacen a su funcionamiento interno. Se trata de organismos públicos que, como tales, tienen obligación de dar cuenta de sus actos y difundirlos de la forma más amplia y comprensible a la ciudadanía. Además de intentar evitar irregularidades en sus procedimientos internos, las EFS deben procurar generar confianza ciudadana en ellas, con el fin de fortalecerse institucionalmente y así potenciar sus capacidades de control.

 El concepto de rendición de cuentas –en el marco de las entidades de fiscalización- se refiere al marco jurídico, estructura organizativa, estrategias, procedimientos y acciones tendientes a garantizar que las EFS: desarrollen sus obligaciones legales conforme a sus competencias de auditoría y presenten informes sobre la ejecución del presupuesto; evalúen y hagan un seguimiento de su propia gestión; presenten informes sobre la regularidad y la eficiencia en el uso de fondos públicos, sobre sus propias acciones, y actividades de las EFS, así como del impacto de su función fiscalizadora; y que adopten procedimientos para que el personal que se desempeña en el organismo sea responsable por sus actos.

 Entre las buenas prácticas en materia de rendición de cuentas, puede mencionarse:

• La elaboración y publicación de informes periódicos de gestión de la EFS, con indicadores cuantitativos y cualitativos de desempeño.

• La presentación de informes de gestión ante una instancia específica, sea una comisión del Poder Legislativo o Judicial o bien ante una dependencia interna dela EFS (ej. unidades de auditoría interna).

• La regulación de mecanismos mediante los cuales la máxima autoridad de la EFS (Auditor/Contralor General o Presidente) rinda cuentas de la actuación de la entidad de modo público ante la ciudadanía (ej. audiencias o reuniones periódicas abiertas a la sociedad civil) y formal (ej. presentaciones ante instancias del Poder Legislativo, Judicial, etc.).

• Incorporación y puesta en práctica de un sistema de garantía de calidad tanto sobre sus informes como del trabajo de auditoría en sí, y que dicho sistema incluya una evaluación independiente, periódica y pública, y un seguimiento de visibilidad pública de la EFS y la percepción de la ciudadanía.

•Adoptar normas de ética institucional, que -entre otros elementos- prevea excusaciones y recusaciones en casos de conflicto de interés, y la creación de un área encargada de monitorear su observancia.

• Establecimiento de un marco legal que responsabilice por su actuación a los empleados jerárquicos y no jerárquicos de las EFS.

• Existencia de requisitos académicos/profesionales previamente estipulados para ocupar cargos en la EFS, que contemplen la realización de concursos de oposición y antecedentes para la selección de personal y ascensos en la entidad.

(Ver el Informe de “Diagnóstico sobre Transparencia, Participación Ciudadana y Rendición de Cuentas en las Entidades de Fiscalización Superior”)

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: