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Bienvenidos

octubre 7, 2010
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La INICIATIVA TPA es un proyecto regional que tiene por fin contribuir al fortalecimiento de los sistemas de control público en los países de la región.

La Iniciativa reunirá a organizaciones de la sociedad civil, académicos y funcionarios de organismos de control en la generación de conocimiento, el intercambio de experiencias, la construcción de indicadores y estándares comunes, y el desarrollo de acciones tendientes a la promoción de prácticas de transparencia, participación ciudadana y accountability (TPA) en las entidades de fiscalización superior (EFS) de la región.

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  1. junio 27, 2011 1:12 pm

    (Estado: En proceso de publicación revista de investigaciones ESAP)

    Resumen: La participación política ha sido objeto de diversas investigaciones. Su abordaje, involucra visiones desde la psicología, la sociología, la valoración de variables contextuales extrínsecas y la influencia mediática. No obstante, no existe una teoría única que en términos absolutos explique porque un individuo decide desplegar conductas que potencialmente pueden influir sobre el bienestar colectivo. El propósito del presente documento, es dar cuenta de una aproximación teórica tendiente a identificar los factores individuales incidentes sobre la Participación Política, soportada en la fundamentación teórica existente en torno al tema.

    Palabras clave: Participación Política,

    ¿Qué se entiende por participación Política? ¿De qué manera se participa en política? ¿Cuáles son las variables que inciden a nivel individual sobre la participación política?

    Estas preguntas han generado un significativo número de investigaciones en ciencias sociales, cuyo interés se ha suscitado por la importancia que reviste la participación política desde la perspectiva democrática participativa[1], en términos de su capacidad para inducir hábitos interactivos y espacios de deliberación pública; de empoderamiento en decisiones y actividades orientadas al establecimiento de gobernabilidad y la tendencia a crear una sociedad civil con identidad colectiva sobre valores como el bien común, la pluralidad, la autonomía y el autogobierno.

    En términos conceptuales, la Participación Política ha sido definida como toda actividad emprendida por los ciudadanos, de manera individual o colectiva, legal o ilegal, orientada a incidir sobre las decisiones acerca del tipo de gobierno, en el ejercicio del poder o en decisiones específicas emanadas por éste que afectan a los individuos y colectivos.[2] . Otros autores han incorporado el criterio velado o explícito de conservar o modificar la estructura y por lo tanto los valores del sistema de intereses dominantes (Gianfranco Pasquino, 1992).

    La tesis en la cual se apoya el presente documento, se fundamenta en la idea de que la participación Política desde la perspectiva individual, está permeada por la influencia de factores inmanentes a la estructura del individuo como sus orientaciones psicológicas y filiación partidista; por características como la edad, el nivel educativo, el ingreso y otras variables que lo categorizan demográficamente y por factores propios del contexto con el cual interactúa en el despliegue de su dimensión social.

    Este documento tiene como finalidad, ofrecer una perspectiva conceptual de las teorías más relevantes en torno a los factores individuales incidentes sobre la Participación Política, con base en el Estado del Arte construido en la materia.

    De conformidad con el propósito expuesto, el presente documento se ha estructurado en tres partes: i) En la primera, establezco las diferentes formas de participación política y sus características principales; ii) En la segunda, señalo los factores individuales incidentes identificados sobre la misma. Finalmente, resalto algunas conclusiones en torno al objetivo descrito.

    Por limitantes en el alcance trazado, no se aborda en particular modalidad alguna de participación. Deliberadamente se han omitido las teorías que apuntan a explicar de manera específica la conducta electoral, por considerarse una categoría “sui géneris”, sujeta a sus propias reglas de juego, así como la identificación de factores del nivel agregado que inciden sobre la participación política, sin que ello signifique desconocer su relevancia, en especial sobre la participación política mediante voto.

    1. Clasificación de la Participación Política según actividades:
    Las actividades participativas deben ser estudiadas al menos desde cinco dimensiones[3]: 1) grado de influencia que se ejerce a través de la actividad sobre los dirigentes para condicionar sus acciones a las expectativas ciudadanas 2) alcance del resultado, según el beneficio pretendido 3) grado de conflicto potencial para los participantes 4) nivel de iniciativa personal requerida para su realización y 5) grado de cooperación con otros para su ejecución. Según otros autores[4], es importante tener en cuenta el apego a la institucionalidad de las actividades desplegadas. Con base en lo anterior, se identifican dos grandes clases de Participación Política:

    1.1 Convencional[5]: Comprende acciones propias del ejercicio ciudadano, con apego a la institucionalidad[6]:

    a. Voto[7]: Permite manifestar la presión sobre el gobierno permitiendo o limitando la continuidad en el ejercicio del poder como expresión de “Accountability vertical”[8]; demanda poca información sobre el objetivo de los votantes, resultado colectivo, alto grado de conflictividad y no precisa cooperación con otras personas.

    b. Participar en campañas[9]: connota mucha presión, transmisión variable de información, resultado colectivo, alto grado de conflictividad, iniciativa y cooperación variables. Incluye actividades como hacer parte de redes de información con objetivos persuasivos a favor de un candidato o partido, asistir a reuniones políticas, aportar dinero, ser miembro de una organización política, distribuir propaganda, etc.

    c. Actividades comunitarias: Su finalidad, es incidir sobre situaciones que afectan a un sector de la comunidad. Implica una presión variable según la magnitud de la acción emprendida, mucha precisión en la información, resultado colectivo, iniciativa y cooperación variables.

    d. Actividad particular, requiere mucha iniciativa, pero no cooperación y se orienta a la consecución de objetivos de un ciudadano, con mínimo nivel de conflictividad. (Se incluyen actividades como interactuar con funcionarios públicos para alcanzar los fines enunciados).

    e. Actividad de protesta, caracterizada por presión e información variable según la acción, resultado colectivo, altamente conflictiva, requiere mucha iniciativa y cooperación.

    1.2 No convencional[10]: Involucra acciones que no necesariamente se supeditan a las reglas institucionales establecidas como manifestaciones, marchas, paros cívicos, desobediencia civil y todas las que presuponen un enfrentamiento con la legalidad establecida y otras formas alternativas de participación a través del arte u otras manifestaciones con alta carga simbólica[11].

    1.3 Otras clasificaciones[12]: Según el carácter vinculante, la participación política puede definirse como decisoria cuando las decisiones tomadas por los ciudadanos tienen carácter vinculante para los gobernantes[13] o consultiva, sí los resultados no obligan al gobierno a su instrumentación. La participación puede también ser directa, cuando la comunidad toma la decisión mediante votación universal, con la intervención de cada uno de sus miembros (referendos y elecciones) o indirecta, cuando los ciudadanos designan representantes para que asuman en su nombre, la actividad correspondiente.

    La participación puede ser obligatoria cuando el ordenamiento jurídico dispone la puesta en práctica del proceso de participación como un requisito para la toma de alguna decisión o facultativa, cuando la participación queda a discrecionalidad de quien esté habilitado para ello.

    2. Factores Individuales incidentes sobre la Participación Política:

    De conformidad con los resultados arrojados por estudios efectuados en diferentes países, por autores de diversas escuelas y en momentos históricos distintos, se han identificado los siguientes factores:

    2.1.1 Recursos y variables demográficas: Estudios empíricos muestran una relación positiva entre participación política y educación (Aldrich y Simon, 1986). Las diversas explicaciones a esta asociación, parecen estar dadas porque la educación provee unas competencias cívicas[14] que incentivan interés en la vida política; así mismo, en virtud de la educación se promueve la expansión de las redes sociales, el incremento en los niveles de confianza y el acceso a mayor información política[15].

    En cuanto a ingresos, aunque algunos estudios muestran una relación positiva y directa, los resultados no parecen contundentes; en algunos casos, la asociación se ha explicado por la inclusión de educación e ingreso en la variable “nivel socio económico”, por lo cual los resultados obtenidos, en buena parte resultarían atribuibles al efecto de la educación (Lozada, 1981). Lo que sí es claro, es que quien opta por participar donando dinero a una causa política, debe tenerlo para poder hacerlo. Por otra parte, el tiempo, (Brady y Verba) se distribuye de manera más homogénea en actividades políticas sí existe disposición a hacerlo y disponibilidad del mismo como recurso.

    La edad, muestra una relación positiva con participación; así, a mayor edad, mayores niveles de información[16] disponible para movilizarse y sentido de responsabilidad con los intereses colectivos[17]. El género en la década de los años 70´s, fue considerado como relevante, privilegiando mayor participación masculina (Verba, Nie y Kim, 1978). La explicación estaba dada por la heterogeneidad de papeles que debía asumir la mujer como “conductora del hogar”; sin embargo, estudios posteriores (Milbrath, 1981), han evidenciado como esta brecha se ha ido cerrando en virtud del acceso de la mujer a la educación superior, a nuevos campos de acción y a las nuevas dinámicas familiares.

    2.1.2 Características Psicológicas: La Escuela de Michigan ha explicado la participación política, con base en las características del individuo, manteniendo en un segundo plano la orientación sociológica. En general, de acuerdo con los resultados obtenidos, se presume que los individuos más activos, tienen más interés en política, mayor sentido del deber cívico, mayor confianza en su capacidad individual de influir políticamente (eficacia política subjetiva) y mayor identificación partidista, variable que parece jugar un papel relevante en términos de participación. Sin embargo, las características motivacionales aparecen sobre determinadas por características contextuales.

    2.1.3. Factores Contextuales: La Escuela de Columbia hace énfasis en la construcción social de las preferencias y conductas políticas (Verba, Nie y Kim, 1978). Los hallazgos en este sentido, hacen presumir que las opiniones y acciones políticas de las personas, no pueden entenderse sólo desde las características individuales intrínsecas, toda vez que se encuentran en la intersección entre preferencias individuales y oportunidades y limitantes impuestas por el contexto[18]. Dicha influencia está mediada por efectos de asimilación[19] o de reacción (conflicto)[20]. Su efecto puede ser: Directo, como influencia sobre el comportamiento o indirecto como mediador del efecto de las características individuales. Actúa a través de mecanismos como contextos estructurales[21], redes sociales[22] o grupos de referencia[23]. En este sentido, la intensidad de los contextos personales, define la fuerza de su influencia.

    Por otra parte, vale la pena tener en cuenta contextos particulares donde existen fenómenos como el conflicto armado y el narcotráfico. Un estudio realizado en Colombia[24], evidenció como hay factores individuales que moderan el impacto de éstos fenómenos. Así, a mayor educación y sofisticación política, hay más propensión a involucrarse en marchas y protestas y a mayor confianza institucional, menor proclividad a la presencia de grupos armados o actividades ilícitas en su zona de influencia, en términos de participación política.

    2.1.4. Medios de Comunicación[25]: Quienes esgrimen la teoría de los efectos mínimos (Klapper ) de los medios de comunicación, sostienen que éstos, a lo sumo, activarían las predisposiciones de los individuos. No obstante, su influencia no puede desconocerse, ni refutarse de plano. Posiblemente, estos no dicen a la gente qué pensar, sino en qué pensar a través de mecanismos implícitos recientemente estudiados (Shaw &Maxwell McCombs, 1972); por tanto, los medios deberán considerarse como un elemento de la realidad que aspira a reflejar de acuerdo con encuadres deliberadamente predeterminados, los contextos de las personas[26].

    3. Conclusiones:

    3.1 La Participación Política debe entenderse desde una mirada multidimensional que admite diversas formas de expresión y aproximación.

    3.2 En la Participación Política, hay una interacción entre variables individuales intrínsecas y contextuales, toda vez que el hombre, difícilmente puede escindir sus orientaciones psicológicas de los contextos a los cuales se expone y el ejercicio de roles inmanentes a su ser social.

    3.3 La educación, parece ser un aspecto crucial como factor incidente sobre la Participación Ciudadana; por tanto, su desarrollo en cualquier Estado, pasa por evaluar las características del sistema educativo que facilitan la mayor adquisición de competencias cívicas, como elementos de construcción y consolidación de una democracia.

    3.4 La influencia de los contextos, está determinada en buena medida por la intensidad y tipo de las interacciones personales de un individuo; así mismo, hay condiciones particulares del contexto en las cuales las características individuales cobran relevancia en la forma de reaccionar frente a éste.

    BIBLIOGRAFIA

    Barnes, Samuel H., Max Kaase. 1979. Political Action: Mass Participation in Five Western Democracies. Beverly Hills: Sage.
    Bennett, Stephen Earl, and Linda L. M. Bennett. 1986. “Political Participation.” In Annual Review of Political Science, vol. I, ed. Samuel Long. Norwood, NJ: Ablex Publishing.
    Brady, H.E., S. Verba y K. Lehman: “Beyond SES: A Resource Model of Political Participation”, en American Political Science Review, 89-2. New York, 1995.
    Conway, M. La Participación Política en los Estados Unidos, Ediciones Gernika, México, 1986.
    De Águila Rafael. La participación política como generadora de educación cívica y gobernabilidad Revista No 12. OEA.
    Enciclopedia Electoral Latinoamericana y del Caribe. The electoral encyclopedia of Latin America and the Caribbean. (1993). San José, Costa Rica: Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
    Fornos et al. / Voter tornout in Latin America, 2004.
    García Sánchez Miguel. Cultivos ilícitos, participación política y confianza institucional. U. de los Andes.
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    Huckfeldr R. Robert. Political Participation and the neighborhood social context
    Kavanagh, D.: Political Science and Political Behaviour, London: George Allen and Unwin, 1983.
    Lijphart, A.: “Unequal Participation: Democracy’s Unresolved Dilemma”, en American Political Science Review, 1997.
    Milbrath, L y M. Goel: Political Participation, University Press of America. Boston, 1977.
    Molina, J.: Democracia Representativa y Participación Política en Venezuela, IIDH/ CAPEL. San José de Costa Rica, 1986.
    Pasquino Gianfranco Nuovo corso di scienza politica (2004)
    Powell, G.B.: Contemporary Democracies. Participation, Stability and Violence. Cambridge, Harvard University Press. Massachusetts, 1982.
    Rachel Milstein Sondheimer and Donald P. Green. Using Experiments to Estimate the Effects of Education on Voter Turnout (2010). American Journal of Political Science
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    Wolfinger and Rosenstone. Who votes? 1980. New Haven: Yale University Press.

    [1] La participación política como generadora de educación cívica y gobernabilidad. OEA. Revista No 12

    [2] Conway, M.: La Participación Política en los Estados Unidos, Ediciones Gernika, México, 1986. Págs. 11-25.

    [3]Verba, S., N. Norman y J.O. Kim: Participation and Political Equality. Cambridge Univesity Press. Cambridge, 1978.

    [4] Sabucedo, Manuel y Sobral, J., |Participación política y conducta de voto. En: |Papeles del colegio, Colegio oficial de psicólogos, vol. IV, Madrid, 1986

    [5] Representa la mayor cuota de participación política y dentro de ésta, el voto representa más del 50% de las modalidades identificadas, en los países democráticos (Sabucedo, 1996).

    [6] Verba, S., N. Norman y J:O. Kim: Participation and Political Equality, Cambridge University Press, Cambridge, 1978.

    [7] Algunas definiciones excluyen el voto como parte de esta por considerarla como una actividad “sui generis” sujeta a sus propias reglas de juego. se da en elecciones nacionales, regionales y locales, plebiscitos y referendos.

    [8] O’Donnell, Guillermo, Accountability vertical. Buenos Aires, 1998

    [9] Este término fue adoptado de la industria bélica a la publicidad con el significado de “un plan extenso para una serie de anuncios diferentes, pero relacionados, que aparecen en diversos medios durante un periodo específico”( Wells, Burnett y Miortary, 1996).

    [10] Excepcionalmente representa más del 25% de la participación política en promedio en países donde ésta ha sido estudiada. (Sabucedo, 1996)

    [11] Nateras, 2002; Pereira & Villadiego, 2006. Según Margaret Conway, la Participación Simbólica permite afianzar las creencias y valores de ciudadanos que confían en las instituciones a diferencia de la Participación instrumental que busca un fin específico.

    [12] Molina, J. y H. Vaivads: “Participación de los ciudadanos en el funcionamiento del Estado venezolano”, Cuestiones Políticas, 3, 1987. Pp. 33-40.

    [13] Ejemplo de participación decisoria son los referendos y plebiscitos. De carácter consultivo, referendos consultivos, de la iniciativa popular legislativa, y en general de la participación no institucional. (Molina, J. y H. Vaivads, 1987)

    [14] Brady y Verba lo definen como un recurso comunicacional y organizacional que se adquiere en el hogar y la escuela y permite participar políticamente

    [15] Wolfinger and Rosenstone. Who votes? 1980. New Haven: Yale University Press.

    [16] “Un público completamente informado sería más pacifista, estaría dispuesto a pagar más impuestos, se opondría más al control gubernamental de la economía y sería más participativo en asuntos sociales” (Althaus, 1998)

    [17] Kavanagh, D.: Political Science and Political Behaviour”, Londres: George Allen & Unwin, 1983.

    [18] García Sánchez Miguel, Curso Opinión Pública Comparada, Universidad de los Andes, 2010

    [19] Adopción de las perspectivas y acciones políticas dominantes (García S. Miguel, 2010)

    [20] Rechazo de las perspectivas y acciones políticas dominantes (García S. Miguel, 2010)

    [21] Condiciones sociales externas al individuo (García S. Miguel, 2010)

    [22] Opera a través de intercambio de puntos de vista e información política (García S. Miguel, 2010)

    [23] Normas sociales a las que adhieren los individuos o un grupo al cual se atribuye autoridad. (García S. Miguel, 2010)

    [24] García Sánchez Miguel. Cultivos ilícitos, participación política y confianza institucional. U. de los Andes.

    [25] Según Niklas Luhman (2000), se definen como disposiciones de la sociedad que se sirven para propagar información de medios técnicos de reproducción masiva.

    [26] Discusiones de Curso “Opinión Pública Comparada”. García Sánchez Miguel, 2010

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